En las Europas están con la gran pálida, porque sufren la mayor epidemia de gripe aviar de la historia.
Según los estudios, se han producido 2.467 brotes en aves de corral, 48 millones de aves sacrificadas en los establecimientos afectados, 187 detecciones en aves cautivas y 3.573 eventos de gripe aviar altamente patógena en aves silvestres.
Además, las autoridades europeas advierten que la extensión geográfica del brote «no tiene precedentes», ya que ha llegado desde las islas Svalbard hasta el sur de Portugal y en el este hasta Ucrania, afectando a 37 países europeos.
Los virus de la gripe, que circulan en especies animales como los cerdos o las aves, pueden infectar a la gente y causar enfermedades de leves a muy graves.