Un avión que viajaba de Santiago de Chile, a Luque, Paraguay, se declaró en estado de emergencia. La nave logró aterrizar, pero terminó con el parabrisas roto y la nariz destruida.
En la nave iban 48 cristianos, quienes agradecieron aterrizar sanos y salvos en el Aeropuerto Silvio Petirossi.
Uno de los pasajeros grabó el momento en que las turbulencias se pusieron intensas y pusieron pálida a toda la people.