Todo empezó a finales de marzo de 2022; el día 27 para ser más específico. Ese último fin de semana de marzo, las pandillas criminales decidieron quitarle la vida a más de 80 salvadoreños inocentes, solo para demostrar lo temibles que podían ser.
Ese hecho cobarde llevó a que el Presidente Nayib Bukele tomara la firme decisión de declarar una guerra frontal, y sin treguas, contra estos terroristas. Así fue como decretó régimen de excepción, con el aval de la Asamblea Legislativa, para ponerle fin, de una vez por todas, a estas estructuras.
Los resultados no se hicieron esperar. Dicha estrategia, aunada al Plan Control Territorial, hizo que los homicidios redujeran drásticamente al primer mes de implementada; ya que, del 1 al 29 de abril, se registraron únicamente 22 asesinatos; cantidad que se reportaba, a diario, antes de junio de 2019.
Ese primer mes marcó una nueva realidad que estaría por empezar en El Salvador; ya que, durante 19 días de abril 2022, no se registraron homicidios. Y así transcurrieron los meses subsiguientes, en los que la dinámica fue la misma: homicidios a la baja; lo que llevó a 2022 a convertirse en el año más seguro en la historia de nuestro país, con una tasa de 7.8 por cada 100 mil habitantes.
Esa cifra ha cambiado nuevamente, a un año de haberse implementado el régimen de excepción, por parte del Gobierno de Nayib Bukele. En la actualidad, luego de cumplirse el primer trimestre de 2023, la tasa de homicidios en el país ha descendido a 3.6 por cada 100 mil habitantes, han informado autoridades de Seguridad.