Un estallido de violencia, que ha dejado más de veinte muertos en menos de dos semanas, ha llevado a los chelitos de Suecia a tomar medidas parecidas a las que El Salvador implementa y que en varios países han criticado.
Un grupo de delincuentes a los que denominan “niños soldados” han puesto en jaque al gobierno de ese país, que hasta hace unos meses presumía de ser uno de los más seguros del mundo.
Al estilo del jefazo Bukele, el primer ministro Alf Kristersson salió a decirle a la pipol que van a derrotar a las pandillas, ya que se van a implementar todos los recursos que se tengan disponibles.
Es de ver si los que criticaron a Bukele se ponen a cuestionar a los suecos, quienes también van a reformar sus leyes para castigar a los pandilleros.