Con un rechazo del 62,2 % los chilenos le dijeron no a la propuesta de una nueva Constitución y decidieron mantener el texto actual, heredado desde los tiempos de Augusto Pinochet (1973-1990).
«Hoy día no hay ganadores ni perdedores. Hay chilenos que nos tenemos que volver a encontrar», dijo el líder de la campaña del «Rechazo», Claudio Salinas.
La victoria del «rechazo» es vista ya como irreversible y mantiene abierto el proceso de cambio constitucional que se presentó como solución para resolver las tensiones del desmadre social de 2019.