Shekinah Akbar, de 33 años, fue condenada a cadena perpetua en Georgia, en los Yunais, por el asesinato de su propia hija, de apenas 5 años.
Esta madre sin alma decía que su chamaquita estaba poseída por un demonio, así que la sometía a constantes rituales y sesiones de exorcismo durante las cuales la torturaba, pero el pasado 10 de febrero de 2020, terminó matando a la pobre pequeña.
Ahora, el fiscal del distrito de Cobb, Flynn Broady, informó de la condena a Akbar y aclaró que en un principio, la mujer se hacía “la de los panes” y decía que unos vecinos le habían dado matacán a la niña, pero luego de investigaciones, las autoridades establecieron que fue Akbar la desgraciada que arrebató la vida a la pobre criaturita.