Miembros de la misión arqueológica egipcia de la Universidad Ain Shams, descubrieron una pequeña y sonriente esfinge de piedra caliza en el templo de la diosa Hathor, uno de los sitios arqueológicos mejor preservados de Egipto.
Se cree que la mentada estatuilla descubierta, que presenta una “cara sonriente y dos hoyuelos”, representa al emperador romano Claudio, que conquistó el territorio egipcio en el siglo I d. C.
La esfinge, muy parecida a la de 20 metros de altura que está situada frente a las pirámides de Guiza, fue hallada al interior de una tumba de dos pisos, en el templo de Dendera, en la provincia de Qena, 450 kilómetros al sur de la capital, Cairo.