«Queremos construir seguridad, desarrollo y estabilidad», dijo el presidente salvadoreño Nayib Bukele, quien invitó a su homólogo costarricense para visitar la nación cuscatleca. El Escudo se constituyó con la “Declaración de Coatepeque”, firmada por ambos mandatarios. A pesar de las diferencias entre los países, el gobernante salvadoreño considera que se pueden encontrar puntos en común por el bienestar de los ciudadanos. «Estamos aquí como amigos, aliados y apoyo», enfatizó el presidente Bukele. El Escudo promueve el intercambio de experiencias exitosas frente a la delincuencia bajo el estricto respeto a la soberanía.
El Salvador era el país más violento del mundo, pero ahora tiene la tasa más baja de homicidios en el continente americano. “Convertimos al país más inseguro del mundo en el país más seguro del Hemisferio Occidental y ahora más seguro que países de Europa”, expresó el presidente Bukele. Así, sostuvo que sí se pueden dar beneficios concretos a la población en este tema.
En tanto, el presidente de Costa Rica, Rodrigo Chaves, recordó también que El Salvador era más peligroso incluso que una zona en guerra. Pero ya todo es totalmente distinto. «Ahora El Salvador es el referente mundial de seguridad», subrayó el líder tico. Años atrás, los organismos multilaterales y otras voces le dieron la espalda al presidente Bukele con el tema del combate a las pandillas y que «no hubo más que el pueblo salvadoreño dando el merecido reconocimiento”.
Durante su visita, Chaves también profundizó su conocimiento de las experiencias en El Salvador para sacar a las pandillas de las calles, colocar a sus miembros en el #CECOT y prevenir la repetición de las causas que motivaron la espiral de violencia.