Después de varias horas de intenso desmadre en Brasilia, las fuerzas de seguridad de Brasil han retomado el control del edificio del Congreso Nacional, el Supremo Tribunal Federal y el Palacio del Planalto.
El ministro del Supremo Tribunal Federal, Alexandre de Moraes, determinó prisión para 30 personas. Mientras que otros 150 manifestantes han sido detenidos por dejar bien fregados varios bienes públicos.
Mientras tanto, el macizo de Brasil, Lula ha responsabilizado al expresidente Jair #Bolsonaro, por todo el despelote. “Saben que hay varios discursos del expresidente alentando eso. Y esa es también su responsabilidad y la de los partidos que lo apoyaron», escribió el mandatario en Twitter.