La extraña coloración del agua que experimentó el domingo el Gran Canal de Venecia mientras la ciudad celebraba el evento de barcos Vogalonga fue causada por una sustancia química, que es utilizada para ayudar a identificar fugas, aseguraron las autoridades medioambientales.
Se trata de la sustancia conocida como fluoresceína que, si bien incide en el cambio de color de agua a un verde fluorescente, no es tóxico.
La Agencia Regional de Medio Ambiente de Venecia (ARPAV, por sus siglas en inglés) descarta que se trate de un accidente debido a la cantidad de volumen liberada.
La policía está tras las pistas para investigar el origen del líquido, mientras se esperan nuevos resultados de análisis a finales de esta semana que definiría la cantidad exacta de la sustancia en el agua.