Los Polis italianos investigan a un maitro que llegó bien nervioso a obtener el “Pasaporte Covid”, documento que sirve en ese país para confirmar que están vacunados y pueden asistir a trabajos o a eventos públicos.
Resulta que el man llegó a donde estaban vacunando en Biella, región de Piamonte, Italia, pero no quería ponerse la anticovid, así que se le ocurrió llevar un brazo de silicona para según él, engañar a las enfermeras. Pero la maciza de salud lo cachó y le avisó a la policía.
La enfermera dice que le llamó la atención “el color y la textura” del supuesto brazo. El maitro le pidió a ella que le hiciera el paro y actuara como si no pasaba nada, pero la chava pero no le siguió el juego y el pinocho bajero terminó enchuchado en la cárcel.