A unos maitros que estaban de invitados en una boda, en Bhiwandi, la India, no les importó que había un incendio cerca, así que ignoraron el peligro y siguieron echándose sus frijoles.
El fuego se desató mientras los invitados estaban en la cena y aunque la mayoría se levantó para salvarse por si acaso, un grupo se quedó sentado metiéndole el diente a la comida, debió estar muy sabrosa.