En un juicio artístico y con fines pedagógicos, Darth Vader, el más malo de Star Wars fue sentado en el banquillo de los acusados en la Corte de Apelaciones de Valparaíso, en Chile y los jueces no dudaron en implantar justicia por haberle cortado la mano a su hijo Luke Skywalke.
El principal delito que se le incriminó al villano intergaláctico ocurrió en “El imperio contrataca”, una escena a la que muchos la consideran de las más icónicas y triste de la zaga por mutilar a su propio crío.
“Es casi una máquina, pero también es un hombre, es un padre, señoría”, dijo el abogado defensor, Juan Carlos Manríquez durante la fase de alegato en la no pidió clemencia, pero sí justicia a favor de su cliente.
Al final del juicio, Darth Vader fue condenado a permanecer congelado por 30 años en carbonita y la prohibición de no acercarse a Luke Skywalker a una distancia mínima de tres planetas. La sentencia fue compartida por Obi Wan Kenobi, Han Solo, Chewbacca y el maestro Yoda, de la zaga.