El Salvador finalizó de la manera más cachimbona los Juegos Centroamericanos y del Caribe San Salvador 2023 y el mayor logro para el deporte nacional fue haber vuelto a la competencia de más alto nivel, gracias al apoyo que el gobierno le brinda a los atletas.
La administración del FMLN les quitó el apoyo a los diferentes deportistas olímpicos y provocó la salida de entrenadores élites de las diferentes disciplinas, algo que se reflejó en los pobres desempeños realizados en Veracruz 2014 y Barranquilla 2018.
Atletas como Andrea Escobar, de remo, y el surfista Amado Alvarado señalan que tuvieron conocimiento de casos de atletas que les dio bajón de animo que no los apoyaran y optaron por retirarse de sus deportes.
Con la llegada del presi Nayib Bukele al poder esto cambió y estos juegos son ejemplo claro que en cuatro años se ha recuperado lo que se dejó perder en más de una década.
Además de los estímulos económicos, los deportistas han recibido un acompañamiento de parte del Instituto Nacional de los Deportes (Indes).
La remodelación de los escenarios deportivos le abre las puertas a El Salvador de recibir eventos deportivos de alto nivel, incluidos los juegos panamericanos, algo que viene a comprometer a los deportistas para seguir mejorando y ser anfitriones dignos de competir.