El partido, válido por la fecha 14 de las Eliminatorias Sudamericanas para la Copa del Mundo de 2026, se desarrolló en un ambiente tenso y hostil. Antes del inicio, se registraron graves incidentes en las inmediaciones del estadio, con enfrentamientos entre hinchas de ambos equipos y la policía. Como consecuencia de ello, el inicio del encuentro se demoró media hora.
Una vez que el juego comenzó, Argentina fue superior en el primer tiempo. Nicolás Otamendi abrió el marcador con un cabezazo tras un centro de Lionel Messi. En la segunda parte, Brasil intentó reaccionar, pero no pudo encontrar el empate.
El triunfo de Argentina es histórico, ya que le sacó el invicto a Brasil, que no perdía como local en Eliminatorias desde 1985. Además, la Albiceleste se mantiene en la cima de la tabla, con 32 puntos, a seis de Brasil, que es segundo.
El entrenador de Argentina, Lionel Scaloni, destacó el triunfo de su equipo: «Fue un partido muy difícil, pero supimos jugarlo bien. Estamos muy contentos por esta victoria».
Los incidentes antes del partido dejaron un saldo de varios heridos, entre ellos hinchas, policías y periodistas. La policía brasileña reprimió con dureza a los hinchas de Argentina, lo que provocó una gran indignación en el país.
La Conmebol anunció que investigará los incidentes y que tomará medidas disciplinarias contra los responsables.