El míster sueco reveló que padece de una grave enfermedad de cáncer y que le queda un año de vida como máximo.
El entrenador tuvo que alejarse de los terrenos de juego debido a la enfermedad que padece.
Eriksson, de 75 años, dijo en una entrevista radial de Suecia que cuenta ya con pocos años de vida: “en el mejor de los casos, me queda un año. En el peor, algo menos”.
Agregó que “resistirá mientras pueda” y recordó que hace un año se desplomó en su casa y los estudios médicos que le practicaron descubrieron que había sufrido un derrame cerebral y tenía cáncer de páncreas.